domingo, 30 de septiembre de 2012

PAGINA - 6


El Estado Mayor aparece como vacante,  en su 1er. Batallón, 4ª Compañía, figuraban como responsables el Teniente Comandante Juan Cervantes con su Delegado Político Ramón Valls y terminando el relato en descenso del escalafón, precisamente en esta 4ª compañía  estaba destinado mi protagonista Miguel PORRES ANTO.

La actuación concreta de la 145 Brigada Mixta la centraron en aquellas fechas en el frente de la población de Mediana de Aragón en la provincia de Zaragoza estamos ya en el mes de Febrero de 1.938.

Mi tío Miguel, a juzgar por el desenlace fatal de los hechos, se sentiría fuera de su contexto habitual, tanto en lo referente a su formación cultural, creencias religiosas, comportamiento humano y social, en un ambiente ajeno al suyo, mezclado circunstancialmente con personas con actitudes y practicas diametralmente opuestas a las que él profesaba además de tenerlas como habituales en su vida y por encima de todo tenia el pleno convencimiento de las mismas.

En el marco del teatro de operaciones bélico y feroz, un joven como él, con veintitrés años y toda una vida por delante, promocionado a posteriori muy posiblemente como Director de la sucursal urbana del BANCO de TORTOSA, muy comprensiblemente, se lanzó a la suerte de hacer real la idea de imprevisibles consecuencias y pasarse al BANDO NACIONAL, decisión que con toda seguridad, vendría fraguando en su fuero interno, por otra parte seria la ubicación natural en  donde verdaderamente se podría sentir identificado, tan desesperada seria su frustración, sus alterados sentidos de conservación, su imprevisión así como la prudencia obvia a adoptar por tomar una decisión semejante, en primera línea del frente de guerra, con una hostilidad manifiesta hacia su persona, entre el resto de componentes de su cuarta compañía, incluyendo a sus propios superiores, que ya deberían conocer de antemano, su marchamo social, no político, ya que no formaba parte de ningún partido político y con toda seguridad estarían pendientes de que en cualquier momento nuestro protagonista podría dar luz verde a sus pensamientos y abandonaría su posición a la desesperada.

Por otro lado, era sobradamente conocido el hecho de las continuadas deserciones colectivas, evidentes entre la tropa, suboficiales, oficiales y jefes, para encuadrarse directamente en las filas del ejercito nacionalista.

La casuística es rica en la variedad de las formas, como, cuando y de que forma se iban sucediendo todo el cumulo de deserciones, así como el posible éxito de cada una de ellas, me refiero a la posible connivencia o no de cualquier sujeto que en un alarde de rabia o incontinencia delatora pudiese abortar las diferentes iniciativas ajenas para conseguir el objetivo deseado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario